12 de septiembre de 2012

De privata vita


Andar aclara. Casi dos horas. Anochece antes. Melancolía del adelanto de hora.

Nietzsche era un enfermo de la salud.

Escribe poco y te crearás fama de enigmático. Ya tan solo te faltan las islas del Egeo, un sol absoluto y un azul sin falta. La imperfección ya la pondrán los hombres, mi caro Heráclito.